La luz y el hidrógeno como nuevos biocombustibles

Los avances en el campo de la producción de biocombustibles está generando optimismo que podría.

Los avances en el campo de la producción de biocombustibles está generando optimismo que podría ser la solución más viable a los problemas con nuestra energía. La investigación sobre células de biocombustibles tiene como objetivo crear baterías renovables capaces de saciar nuestras necesidades de electricidad. En la actualidad, las células utilizan para el procesamiento de biocombustibles la glucosa-enzimas para producir electricidad, pero la energía es insignificante en comparación con su exigencia de una fuente de combustible de gran tamaño. Recientemente, los investigadores han considerado la luz y el hidrógeno como pertinente para la creación de células de combustible más eficientes.

electricidad a partir de la nada

La tecnología ha sido ya desarrollada y utiliza reacciones bioquímicas para crear señales eléctricas para fines comerciales. Por desgracia, una celda de biocombustible con éxito, que descarga la energía suficiente para el uso general, aún no se ha conceptualizado plenamente. Principalmente debido a las limitaciones de los sistemas que son la base estructural para la interacción de las moléculas biológicas y los materiales inorgánicos. Los científicos aún no tienen los métodos para ejercer un control positivo sobre las interacciones.

La Leeds Research tiene como objetivo explorar el potencial de las células de los biocombustibles que dependen de las enzimas bacterianas que incorporan la luz o el gas de hidrógeno en sus reacciones químicas para liberar energía. La European Research Council financió el proyecto con una subvención de £ 1.420.000.

La estructura interna de una celda de biocombustible consta de dos electrodos, uno atrae electrones de un combustible (por ejemplo glucosa o hidrógeno), mientras que los electrones se envia a otras moléculas de oxígeno para hacer agua. Un cable conecta estos dos para formar un circuito, que es necesaria para las corrientes eléctricas.

El proyecto agregará dos grupos específicos de enzimas, uno inclinado hacia la luz y el otro hidrógeno, esta técnica de la batería básica. Aquí se encuentra las membranas de los cloroplastos, el segmento de las células que realizan la fotosíntesis – o células bacterianas, ambas enzimas muestran resultados prometedores.

Los investigadores también están preparados para probar los electrodos en las células vivas bacterianas como la parte final del proyecto. Esto ayudará a los científicos comprender la función de las enzimas en la fabricación de energía, así como la forma de explotar los procesos en aplicaciones eléctricas.

Vía: Laboratorytalk

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Autor: Ronny Yinki - Fecha: 16/05/2012

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